Que nos está pasando.
Estas navidades pasadas descubrí el motivo por el que mi tío Julián se separó de su mujer, me lo dijo mi madre después de una reunión familiar de esas que se hacen todos los años en las mismas fechas. Los hermanos de mi padre solo se reúnen en navidades, ya ves. Creo que en eso he salido a ellos tan desarraigados. El caso es que se me desveló el motivo y fue en cierta manera una sorpresa. Mi tío sorprendió a mi tía en la cama con su mejor amiga. Así de sencillo y contundente. Hace un tiempo escribí algo relacionado con las hijas de Safo, las lesbianas. Es algo que me atrae porque es algo que no se comprende, al menos no los de mi condición. Quiero decir, aquellos, mis congéneres masculinos. Pocos hombres llegan a comprender esto.
El caso es que continuamente pienso que la realidad supera siempre a la ficción: Esta semana un conductor reclamaba La indemnización para reparar su coche a los padres de una chica a la que mató con el coche. En Irak unos terroristas han utilizado a unas mujeres disminuidas psíquicas a las que le han colgado unos explosivos para atentar contra la multitud. Y así, una y otra vez, se nos desvela, se nos muestra una realidad que no comprendemos. Pero, ¿Estamos obligados a comprenderla?. ¡Mira que lo intento, eh!.
2 comentarios
Febrero 3, 2008 a las 4:11 pm
Yo… yo siempre mantendré aquel lema de El otro lado de la cama: todos somos bisexuales
Febrero 4, 2008 a las 8:23 pm
¿Todos?. Quizá, puede, tal vez… El caso es que hay quien le teme a caer en brazos del propio sexo. “usease”.
Dicen que los temores hay que afrontarlos de frente y tal. ¿De frente?. Ya estoy pensando mal. Hay quienes lo miran de espaldas. Pero en fin.. quizá, puede, tal vez…