(La sirenita, Den Lille Havfrue)
” Si nunca despertaste en sobresalto
febril, precipitándote hacia el lado
vacío de tu lecho, tanteándolo
con manos que se obstinan vanamente
contra implacable ausencia.Si no sentiste entonces la muerte
desgarrándote en vida y agrandando
el vacío entre tus venas inflamado,
el vano apartamiento de tus muslos,
el ansia de tu sexo.
Si no rompió tu voz ese gemido
que acuchilla la turbia madrugada…
es que en tu corazón no ardía la hoguera
que llamamos amor.
En ella me consumo y es mi grito
tu nombre: a ti me abro en carne viva.
Mi piel muere en espera de la tuya,
mi sexo late con ansiosa boca
de pez en la agonía.
Y al no llegar tus labios con tu bálsamo
ni el fuego sosegante de tu lengua
mi mano se fatiga inútilmente
en estéril caricia…
Porque tan sólo tú tienes las alas
para el vuelo que mata y da la vida. “
(La Vieja Sirena, José Luis Sampedro)
La Vieja Sirena es la historia de una sirena que descubre las ventajas de la mortalidad, la historia de una mujer de origen desconocido que recorre los territorios de un imperio hasta llegar a Alejandría donde conocerá a dos hombres que marcarán inexorablemente su destino. (sigue leyendo)
(Trampantojos de José Luis Sampedro)
(Web oficial de José Luis Sampedro)

1 comentario
Julio 2, 2009 a las 10:55 pm
[...] (La vieja sirena) [...]