Me encontraba escribiendo cuando en una pausa, alargue la mano para coger el vaso de café que tenía a mi derecha. Todo ello sin quitar la vista de la pantalla. Y como suele suceder en estos casos, al acercármelo a la boca y sin saber como, se me ha derramado en la camisa con el consiguiente manchón a la altura del pecho. Cuando me mancho sin querer (claro, que bobada, queriendo nadie lo hace) suelo mirar la mancha para ver si ha quedado decorativa para poder salir a la calle con ella. Pero no. Esta mancha ha hecho que de repente me levantara furioso, no tanto por la mancha como por el contratiempo.
Esto de dejar las cosas a medias por eventualidades de este tipo me pone de mal humor. Con el ceño fruncido me he acercado hasta el espejo y he tratado de limpiarla sin éxito. Así que me he cambiado de camisa, y he visto que no me quedaba mal, incluso mejor que la otra. Claro, que no me he mirado de frente, si no así, de pasada, mientras pensaba, que no sé como me las ingeniaría yo para que una mujer como Susanna Hoffs me mirara de soslayo.
Nada de mirar de frente, las miradas de frente queman, desgastan, agotan. Pero mirar, así de perfil, como el que no quiere la cosa, tiene su aquel. Que será de ella después de The Bangles. Seguro que se ha convertido en una ama de casa resultona. No sé, con Claudia Schiffer me ocurrió, pensé que se iría a convertir en una de esas “vacas suizas” con una camada de “Nitocococos” (niños tocacojones compulsivos) a su alrededor cuando tuviera cierta edad. Quien sabe. Tengo ese defecto, veo una mujer y la proyecto al futuro e imagino como será.
Aún las mujeres se miran al espejo con la intención de cambiar algo, de ser más atractivas o parecerlo. No sé por qué me da, que cuando tienen un contratiempo recurren al espejo. Bueno, en realidad como nosotros, aunque necesitemos la excusa de la mancha de café.
Susanna Hoffs – Eternal Flame (Live)
Susanna Hoffs Unconditional Love
Susanna Hoffs – My Side Of The Bed
Manic Monday Acoustic (The Bangles)