Al actor le gustaba el jazz. Siempre que escucho una pieza de jazz me acuerdo del actor, ese fingidor que cambió la vida de mi hermana. Siempre he pensado que las mujeres sufren mas la perdida o el abandono y sin embargo se reponen antes. Mi hermana no. Cuando el actor se fue, mi hermana calló en un abismo del que no supo salir. Fue un cúmulo de cosas, pero quizá esta fue el detonante de su cuenta atrás. Ya han pasado siete años desde entonces, de aquella fatídica mañana. Aún tengo sentimientos enfrentados, una mezcla de rabia y desolación. Me haces tanta falta Yoli, tanta falta.
Para ti, por ti, donde quiera que estés.